lunes, 6 de diciembre de 2010



Y el deseo se hace eterno, casi imposible de alcanzar. No quisiera perderme tu tren, perder el tren que me ayudará a alcanzar a los besos que más añoro. Puede que mañana me quiera ir, dejarlo todo en un recuerdo, en brillantes recuerdos, pero de pasado. Los palos que recibimos nos parecen lo más grave que tendremos en la vida, pero no, ni nos imaginámos lo que nos prepara el futuro, el destino, aquel que era 'nuestro' destino, cuando tirábamos la casa por la ventana, y lo único que no faltaban eran risas; el más apreciado de los sentimientos, llamado 'amor', término indefinible. Nunca sabes terminar de expresarlo. Perderlo todo en un momento y volvero a recuperar en dos momentos.
Y seré yo, pero lo que buscamos siempre lo encontramos lo último y lo que menos deseamos encontrar aparece pronto y de repente, sin tiempo a mentalizarte de lo que te toca esta vez. No son textos tristes, ni abrumadores, no son excitantes y tampoco felices. Es una mezcla de sentimientos que muy pocas personas son capaces de dar a conocer.
Y es que en algunos casos es peor el dolor mental que el físico; subir, bajar, reír, llorar, saltar, bailar, cantar... A primera vista, no son más que verbos comunes, luego, al prácticarlos te das cuenta que tienen un valor sentimental casi imposible de alcanzar. Y yo soy de las que prefiere una vida feliz antes que llena de riquezas, soy de las que no busca nada fuera de lo normal... pues con lo normal no me apaño, me basto y me sobro. Soy de las que no quiere nada espectacular, simplemente que me haga sonreír. Soy de las que no quiere una vida perfecta, un cuerpo perfecto, una familia perfecta ni un chico perfecto, yo lo que quiero son pasar los mejores momento con ellos, los momentos a los que algunos definen como miseria en comparación a los suyos yo los defino como increíbles, perfectos, sin palabra para definirlos. Y es que vale más una mirada que mil palabras, una situación que la biblia entera. Los hechos para demostrar, porque señores, las palabras se las lleva el viento.
Por que a mí, no me hace falta ser la mejor en todo, con lo que tengo y los que me apoyan me bastan. ¿Para qué te sirve millones de euros si no sabes con quien compartirlos? ¿Para qué te sirve salir a pasartelo bien si sales solo/a? Reflexiona y contesta estas preguntas sin respuestas.
Yo, no quiero ser una princesa, pues tal como no fui una Julieta no espero a mi Romeo, yo quiero alguien que me quiera, yo quiero a gente que me apoye y de lo demás, te puedes ir olvidando.
Volver al cielo con una palabra, y con otra bajar al infierno en menos de un segundo, seguir el camino y no detenerte nunca, mirar para atrás y no ver nada, justificando que lo que tendrías que ver, lo llevas contigo.
Una mirada, un te quiero, un 'siempre estaré ahí', no son tantas tonterías como ponen, tiene significado, pero si en ello pones sentido, sentimiento y hechos.
Y la distancia mata, pero peor es el engaño. Y creía que ya no sé nada, pero sí, sé que tengo a mi gente ahí, sé que aunque no tenga todo lo que quiero en este universo llegará otra cosa todavía con más valor que lograré conseguir, y sé que soy la que quiero ser, y si por ello recibo tu desprecio es porque tú nunca has recibido tanto como yo. Creéme, esta sesación es dífícil de sentir, pero tú que la tienes disfrútala y no la dejes ir a la ligera.
Y dime qué sería de la vida sin un poco de aventura, enfrentamiento, dificultad, sin eso que hace esforzarte por seguir viviendo, por apreciar un poquito más lo tuyo.
Caer, y levantarte, una tras otra. Pero lo importante, esque siempre hay una mano para levantarte, y si necesitas a alguien, amigo, yo... estaré ahí.

2 comentarios:

conversaciones con adrian dijo...

Vaya aplaudo tus palabras!! La rutina tras la felicidad pasada es dura( aun lo vivo yo en mis propias carnes), por suerte como dices, siempre hay gente para tirar adelante!!.
Un saludo!:)

Lucy Flynn dijo...

Gracias :'D